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Un contrato de arrendamiento de un departamento es un documento que contiene los acuerdos tomados por un arrendador y un arrendatario –es decir, el dueño o administrador de una propiedad y la persona que desea rentarla.

Muchos nuevos arrendatarios cometen el error de pasar por alto cláusulas muy importantes que los obligan a cumplir acuerdos que sobrepasan sus capacidades.

Derechos y obligaciones del arrendador

Todo contrato de arrendamiento de vivienda debe comenzar con los datos personales y de contacto del arrendador y del arrendatario. Esto, en caso de que ocurra alguna situación imprevista, servirá para mantener una comunicación abierta y constante entre las dos partes.

También debe contener los derechos que obtiene el arrendador, por ejemplo, si recibirá el pago de la renta mensual, bimestral o semestralmente, el periodo de tiempo en el que debe informársele de algún problema con la vivienda, si el arrendatario debe realizar un depósito de garantía o con cuánto tiempo de anticipación debe avisarse al dueño cualquier intención de dejar la propiedad.

Además, sus obligaciones pueden referirse a asuntos como la reparación de la vivienda, la atención a sus arrendatarios y el mantenimiento periódico que debe dársele a la propiedad si esta es habitada por un extenso periodo de tiempo.

Derechos y obligaciones de los arrendatarios

En cuanto a derechos, estos pueden referirse a asuntos relacionados con vicios ocultos del hogar (es decir, a problemas estructurales de la casa difíciles de detectar a simple vista), mantenimiento de los acabados interiores y exteriores, reuniones importantes con comités vecinales, reparaciones mínimas eventuales, entre otro tipo de situaciones inesperadas o menores.

Las obligaciones, se refieren a acciones importantes que un arrendatario debe cumplir, entre ellas se encuentran informar al dueño acerca de cualquier desperfecto en la propiedad, notificarle si se planea realizar modificaciones o remodelaciones a la casa, e informarle acerca de cualquier situación que ponga en peligro, tanto su seguridad personal, como la integridad de la propiedad.

Además de estos aspectos, son importantes también:

Vigencia del contrato y monto a pagar.

Inclumplimiento de contrato.

Informacion sobre la propiedad arrendada.

De esta forma, tanto el que renta, como el dueño de la propiedad, evitarán confrontaciones futuras relacionadas con aspectos importantes del inmueble.