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La Quinta Gameros fue proyectada y construida por un destacado miembro de la élite político-empresarial del porfiriato en Chihuahua, el Ing. Manuel Gameros Ronquillo, quien para ello adquirió el terreno en que la construyó a Gustavo Zork en 1907; en octubre del mismo año inició la construcción bajo el diseño del arquitecto colombiano Julio Corredor Latorre.

En 1904 Manuel Gameros había realizado un largo viaje por Europa durante el cual conoció una mansión localizada en el sur de Francia  y que le sirvió como inspiración para la casa que deseaba construir para su familia en Chihuahua; para que pudiera planear su mansión, Gameros envió al arquitecto Corredor a visitar la construcción en la que se quería inspirar en Francia.

La construcción concluyó prácticamente en su totalidad en noviembre de 1910, fecha en que paradójicamente inició la Revolución Mexicana, siendo uno de sus principales teatros de operaciones el estado de Chihuahua y entre sus objetivos estaba el combate a la dominación de personajes de la élite a la que pertenecía el propio Gameros; aunque la victoria de la primera etapa de la revolución en mayo de 1911 representó pocos cambios, la familia solo pudo disfrutar de su mansión durante alrededor de dos años, pues en octubre de 1913 Gameros fue nombrado Senador en la Legislatura nombrada por Victoriano Huerta y en Diciembre de ese año las tropas federales fueron derrotadas por las revolucionarias de la División del Norte al mando de Francisco Villa y en consecuencia tropas federales y las principales familias de la burguesía chihuahuense evacuaron la ciudad; la familia Gameros, junto con varias más, partió al exilio en Estados Unidos.

En la Quinta Gameros ocurrió la entrevista entre Carranza y Villa que a la postre causaría el rompimiento entre ambos jefes, debido a que en abril de 1914 en Ciudad Juárez, Villa hizo declaraciones públicas condenando el desembarco de tropas estadounidenses en Veracruz, en contra de una orden expresa de Carranza de no hacerlo.

Quinta Gameros continúo sirviendo  como oficina gubernamental, cuartel y hospital militar; en 1921 volvió a ser habitada por la familia Gameros y desde ese año, hasta el 9 e noviembre de 1926 que la familia Gameros vendió su mansión al Gobierno del Estado.

El gobierno de Chihuahua destinó el edificio como sede del Supremo Tribunal de Justicia de Chihuahua y las oficinas del Departamento de Educación del estado, con lo que su denominación pasó a ser Palacio de Justicia y Educación Pública, luego llegó a albergar una estación de radio, la Junta Central de Aguas y la Junta Local de Caminos.

En 1954 sé decretó la creación de la Universidad de Chihuahua y destinó la Quinta Gameros como sede de su rectoría y de las escuelas de Ingeniería, Derecho y Música; en 1958 el edificio se convirtió en el Museo Regional de Chihuahua, bajó la administración de la propia Universidad y el INAH. En 1968 la Universidad recibió la autonomía, pasando desde ese momento la Quinta Gameros a formar parte de su patrimonio. Finalmente en 1991 el Consejo Universitario de la UACH acordó que recibiera el nombre oficial de Centro Cultural Universitario Quinta Gameros que conserva hasta la fecha.