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El 22 de abril es el Día Internacional de la Tierra, esto con el fin de  crear conciencia sobre los problemas que atañen a nuestro planeta, la mayoría de ellos provocados por la acción humana. En su resolución, la Organización de las Naciones Unidad reconoce “que la Tierra y sus ecosistemas son nuestro hogar, y convencida de que para alcanzar un justo equilibrio entre las necesidades económicas, sociales y ambientales  de  las  generaciones  presentes  y  futuras,  es  necesario  promover  la armonía con la naturaleza y la Tierra”.

¿Por qué el 22 de abril? Fue ese día, en 1970, cuando millones de estadounidenses salieron a las calles para concienciar al país sobre la fragilidad de la Tierra. Uno de los precursores de esta movilización masiva fue Gaylord Nelson, senador de Wisconsin, quien presenció los estragos del vertido de petróleo producido en la costa de Santa Bárbara (California) en 1969 y se inspiró en las manifestaciones pacifistas durante la Guerra de Vietnam.

La celebración del Día Internacional de la Tierra se globalizó en 1990. Ese año se movilizaron doscientos millones de personas  en 141 países, y los problemas ambientales salieron por fin a la palestra. Gracias a su gran repercusión se allanó el camino que condujo a la celebración de la Cumbre de Río (1992), y en 1995 Bill Clinton otorgó a Nelson la Medalla Presidencial de la Libertad.

Creemos que la mejor manera de contribuir al cuidado y protección de la Madre Tierra es llevando acciones cotidianas, conscientes, pequeñas y poderosas que protejan y mejoren el medio ambiente. Para festejar este día les presentamos algunos consejos que pueden ser muy útiles:

1) Decora tu casa y lugar de trabajo con plantas. Éstas ayudan a purificar el aire, reduciendo la contaminación y mejorando nuestro entorno. Recuerda regarlas por lo menos una vez a la semana y que estén en un espacio donde tengan luz y aire suficiente.

2) En el día a día intenta usar menos tu carro y más otros medios de transportes como autobuses, o la ecológica bicicleta o los infalibles pies. Si vives en las afueras de la ciudad o en tu zona los medios de transporte no son muy eficientes, siempre puedes optar por compartir tu vehículo, y ponerte de acuerdo con tus vecinos y amigos cercanos para que cada uno haga lo mismo, así reduces la emisión de bióxido de carbono y la contaminación.

3) Al momento de realizar una reforma, una remodelación o comprar muebles, elige muy bien los materiales y asegúrate que los mismos o bien son reciclados o ecológicos.

4) Al momento de limpiar o de adquirir productos cosméticos, evita aquellos que perjudican la capa de ozono como por ejemplo los aerosoles. Intenta disminuir la compra de productos químicos, el vinagre, con bicarbonato y unas gotas de esencia de árbol de té son un bactericida y limpiador muy efectivo.

5) Pero no solo se trata de llevar a cabo algunas medidas para reducir nuestro impacto, sino también de optimizar los recursos naturales y evitar que se gasten de forma innecesaria. Así aprender a ahorrar agua y electricidad se convierte en un aspecto destacado, no solo en el caso de los adultos, sino también de los más pequeños, que pueden comenzar a aprender cómo cuidar su planeta. Revisa que las llaves de agua y WC no tengan fuga, pon una cubeta en tu regadera, reutiliza el agua de tu lavadora.

6) Reduce tus desechos, reutiliza todo lo que puedas y por último ¡recicla! Las tres R son el abc de toda persona que contribuye con el ambiente. Reciclar es más sencillo de lo que piensas.